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Los dispositivos inteligentes recopilan una amplia gama de datos sobre sus usuarios

¿Alguna vez has sentido la escalofriante sensación de que alguien te está mirando? Entonces te das la vuelta y no ves nada fuera de lo normal.

Sin embargo, dependiendo de dónde estuvieras, es posible que no lo hayas imaginado por completo. Hay miles de millones de cosas que te detectan todos los días. Están en todas partes, ocultas a simple vista: dentro de tu televisor, refrigerador, automóvil y oficina. Estas cosas saben más sobre ti de lo que te imaginas, y muchas de ellas comunican esa información a través de Internet.

En 2007, habría sido difícil imaginar la revolución de aplicaciones y servicios útiles que introdujeron los teléfonos inteligentes. Pero tenían un costo en términos de intrusismo y pérdida de privacidad.

Científicos informáticos que estudian la gestión de datos y la privacidad, han descubierto que con la conectividad a Internet extendida a dispositivos en hogares, oficinas y ciudades, la privacidad está más en peligro que nunca.

Internet de las Cosas

Tus electrodomésticos, coche y hogar están pensados para hacerte la vida más fácil y automatizar las tareas que realizas a diario: encender y apagar las luces al entrar y salir de una habitación, recordarte que tus tomates están a punto de echarse a perder, personalizar la temperatura de la casa en función del clima y las preferencias de cada persona en la casa.

Para hacer su magia, necesitan Internet para buscar ayuda y correlacionar datos. Sin acceso a Internet, tu termostato inteligente puede recopilar datos sobre ti, pero no sabe cuál es el pronóstico del tiempo y no es lo suficientemente potente como para procesar toda la información para decidir qué hacer.

Pero no son solo las cosas en tu hogar las que se comunican a través de Internet. Los lugares de trabajo, los centros comerciales y las ciudades también se están volviendo más inteligentes, y los dispositivos inteligentes en esos lugares tienen requisitos similares.

De hecho, el Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things) ya se usa ampliamente en el transporte y la logística, la agricultura y la ganadería, y la automatización de la industria. En 2018 había alrededor de 22 mil millones de dispositivos conectados a Internet en uso en todo el mundo, y se prevé que el número crezca a más de 50 mil millones para 2030.

Lo que estas cosas saben de ti

Los dispositivos inteligentes recopilan una amplia gama de datos sobre sus usuarios. Las cámaras de seguridad inteligentes y los asistentes inteligentes son, al final, cámaras y micrófonos en tu hogar que recopilan información de vídeo y audio sobre tu presencia y actividades.

En el extremo menos obvio del espectro, cosas como los televisores inteligentes usan cámaras y micrófonos para espiar a los usuarios, las bombillas inteligentes rastrean su sueño y frecuencia cardíaca, y las aspiradoras inteligentes reconocen objetos en su hogar y mapean cada centímetro.

A veces, esta vigilancia se comercializa como una función. Por ejemplo, algunos routers Wi-Fi pueden recopilar información sobre el paradero de los usuarios en el hogar e incluso coordinarse con otros dispositivos inteligentes para detectar movimiento.

Los fabricantes suelen prometer que solo verán tus datos los sistemas automatizados de toma de decisiones y no los humanos. Pero este no es siempre el caso. Por ejemplo, los trabajadores de Amazon escuchan algunas conversaciones con Alexa, las transcriben y las anotan antes de introducirlas en los sistemas automatizados de toma de decisiones.

Pero incluso limitar el acceso a los datos personales a los sistemas automatizados de toma de decisiones puede tener consecuencias no deseadas. Cualquier dato privado que se comparta a través de Internet podría ser vulnerable a los piratas informáticos en cualquier parte del mundo, y pocos dispositivos de consumo conectados a Internet son muy seguros.

termostato inteligente

Entiende tus vulnerabilidades

Con algunos dispositivos, como altavoces inteligentes o cámaras, los usuarios pueden apagarlos ocasionalmente por privacidad. Sin embargo, incluso cuando esta es una opción, desconectar los dispositivos de Internet puede limitar severamente su utilidad.

Tampoco tienes esa opción cuando te encuentras en espacios de trabajo, centros comerciales o ciudades inteligentes, por lo que podrías ser vulnerable incluso si no posees dispositivos inteligentes.

Por lo tanto, como usuario, es importante tomar una decisión informada al comprender las compensaciones entre privacidad y comodidad al comprar, instalar y usar un dispositivo conectado a Internet.

Esto no siempre es fácil. Los estudios han demostrado que, por ejemplo, los propietarios de asistentes personales domésticos inteligentes tienen una comprensión incompleta de qué datos recopilan los dispositivos, dónde se almacenan los datos y quién puede acceder a ellos.

Los gobiernos de todo el mundo han introducido leyes para proteger la privacidad y dar a las personas más control sobre sus datos. Algunos ejemplos son el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) en Europa y la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA).

Gracias a esto, por ejemplo, puedes enviar una Solicitud de acceso del sujeto de datos (DSAR) a la organización que recopila tus datos desde un dispositivo conectado a Internet. Las organizaciones deben responder a las solicitudes dentro de esas jurisdicciones dentro de un mes explicando qué datos se recopilan, cómo se utilizan dentro de la organización y si se comparten con terceros.

Limita el daño a la privacidad

Las regulaciones son un paso importante; sin embargo, es probable que su aplicación tarde un tiempo en ponerse al día con la población cada vez mayor de dispositivos conectados a Internet. Mientras tanto, hay cosas que puedes hacer para aprovechar algunos de los beneficios de la conexión a Internet sin revelar una cantidad excesiva de datos personales.

Si posees un dispositivo inteligente, puedes tomar medidas para protegerte y minimizar los riesgos para tu privacidad.

La Comisión Federal de Comercio ofrece sugerencias sobre cómo proteger tus dispositivos conectados a Internet. Dos pasos clave son actualizar el firmware del dispositivo regularmente y revisar su configuración y deshabilitar cualquier recopilación de datos que no esté relacionada con lo que deseas que haga el dispositivo. Online Trust Alliance brinda consejos adicionales y una lista de verificación para que los consumidores garanticen el uso seguro y privado de los dispositivos conectados a Internet de los consumidores.

Si no estás seguro de comprar un dispositivo conectado a Internet, averigua qué datos captura y cuáles son las políticas de administración de datos del fabricante de fuentes independientes como Privacidad no incluida de Mozilla. Al usar esta información, puedes optar por una versión del dispositivo inteligente que desees de un fabricante que se toma en serio la privacidad de sus usuarios.

Por último, pero no menos importante, puedes hacer una pausa y reflexionar sobre si realmente necesitas que todos tus dispositivos sean inteligentes. Por ejemplo, ¿estás dispuesto a dar información sobre ti para poder ordenarle verbalmente a tu cafetera que te haga un café?


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