Existen algunos conceptos erróneos comunes sobre el uso de VPN para la seguridad
Las VPN (redes privadas virtuales) ganaron popularidad por su promesa de ofrecer una navegación segura y privada, pero sus capacidades pueden ser exageradas. Si bien las VPN funcionan, existen muchos conceptos erróneos sobre la seguridad que brindan y para qué sirven realmente.
Cómo funcionan las VPN
Cuando accedes a Internet, tu dispositivo (teléfono, portátil o PC de escritorio) envía tu solicitud a un router, que luego la dirige al módem. Desde allí, el módem se conecta a tu ISP (Proveedor de servicios de Internet), lo que facilita el enrutamiento de tus datos al destino correcto. Tanto tu dirección IP pública (dirección del módem) como tu dirección IP privada (dirección del dispositivo) se utilizan para garantizar que tus datos se envíen al lugar correcto y que la respuesta llegue a tu dispositivo.
El uso de una VPN modifica este proceso. La aplicación VPN de tu dispositivo encripta tus datos antes de que lleguen al router y al módem. Luego, el ISP dirige tu conexión a un servidor VPN, donde se descifran tus datos, se utilizan para acceder al contenido que estás buscando, se vuelven a cifrar y se envían de vuelta al ISP. Finalmente, tu módem y router reciben los datos cifrados y los envían a tu dispositivo, donde la aplicación VPN descifrará su contenido.
Básicamente, una VPN cifra tus datos y oculta tu dirección IP al conectarse a un servidor VPN, lo que agrega una capa de anonimato y seguridad al conectarte a Internet.
El problema con los servicios VPN
Aunque el uso de un servicio VPN enmascara tu IP y encripta tus datos, no garantiza la seguridad total en línea ni el anonimato, como intentan convencerte los anuncios. Existen algunos conceptos erróneos comunes sobre el uso de VPN para la seguridad:
1. Anonimato total: las VPN pueden ocultar tu dirección IP, pero no detienen los rastreadores de sitios web, que pueden seguir utilizando cookies y otros métodos de seguimiento. Además, los proveedores de VPN pueden ver tu actividad en línea si registran datos, incluso si afirman lo contrario.
2. Protección contra todos los piratas informáticos: una VPN puede proteger los datos en redes Wi-Fi públicas, pero no protege contra el malware que roba credenciales ni los ataques de phishing. Otras herramientas de seguridad, como el software antivirus, siguen siendo esenciales.
3. Privacidad total del ISP: las VPN ocultan datos a los ISP pero transfieren la confianza al proveedor de VPN, que potencialmente podría registrar tu actividad.
Aunque las VPN añaden una capa de privacidad y seguridad, muchas no explican sus limitaciones y ofrecen afirmaciones generales sobre cómo hacen que su experiencia en línea sea segura. Esto, a su vez, puede generar una falsa sensación de seguridad, lo que conduce a una mala higiene cibernética.
Los servicios VPN también añaden varias capas adicionales a tu acceso a Internet. Esto puede reducir la velocidad de Internet y aumentar la latencia, lo que afectará la capacidad de respuesta de aplicaciones sensibles al tiempo, como videollamadas, juegos en línea y monitoreo de la bolsa de valores.
¿Para qué sirve una VPN?
Teniendo en cuenta las ventajas y desventajas de usar una VPN, suscribirse a un servicio VPN no parece tan útil. Sin embargo, en mi opinión, si te suscribes a una VPN, debería ser por estas dos razones:
• Acceso a contenido restringido geográficamente: las VPN permiten a los usuarios ver contenido restringido por región al aparentar estar conectados desde otros países. Esto puede funcionar para acceder a servicios de streaming o sitios web que solo están disponibles en ciertas áreas.
• Protección de datos en redes públicas: las VPN son útiles en redes Wi-Fi públicas porque cifran los datos, lo que evita que los espías intercepten la información. Esta privacidad adicional puede ser valiosa en espacios públicos, pero no reemplaza otras prácticas de seguridad.
Las VPN cumplen una función, pero no son la solución definitiva para la seguridad o el anonimato en línea. Son útiles para proteger tu dispositivo cuando utilizas una red Wi-Fi pública o accedes a contenido restringido geográficamente. Sin embargo, teniendo en cuenta que los precios de las VPN se vuelven significativamente más caros después del primer año de suscripción, la protección en línea es limitada y existen inconvenientes al usar una, ¿Realmente vale la pena pagar por una?







