Tiene que ver con la tecnología de las cámaras de los teléfonos
Es una noche preciosa y despejada. Las estrellas brillan y la luna luce espectacular contra el cielo, así que coges el móvil para hacer una foto. El resultado, para ser sincero, es decepcionante.
Inténtalo de nuevo. Mantén las manos firmes, enfoca la luna, toma una foto y… otra decepcionante mancha blanca sobre un fondo oscuro. Nada digno de Instagram.
Los teléfonos suelen tomar fotos estupendas, pero ¿Por qué les cuesta fotografiar la luna? Tiene algo que ver con lo que fotografiamos y algo con la tecnología de las cámaras de los teléfonos.
En realidad no es de noche
El primer error que cometen los astrofotógrafos principiantes es asumir que es de noche. Claro, puede que sea de noche donde te encuentres en la Tierra, pero ¿Lo es también en la Luna?
Cuando fotografías la luna, estás fotografiando su lado iluminado por el sol. En otras palabras, estás fotografiando a plena luz del día. Independientemente de la cámara que uses, esto significa que la configuración debe ser similar a la de la fotografía diurna, no a la de la fotografía nocturna.
Los teléfonos suelen automatizar la fotografía, incluyendo el enfoque y el tiempo de exposición. Desafortunadamente, esto significa que cuando la luna se ve contra un cielo oscuro e inmenso, el tiempo de exposición lo determina la oscuridad del cielo en lugar de la luna. Esto provoca que la luna se convierta en una mancha brillante sobreexpuesta.
La forma más sencilla de solucionar este problema es fotografiar la luna durante el día. Con un cielo azul brillante de fondo (técnicamente, en primer plano), tu teléfono utilizará una exposición suficientemente corta y probablemente obtendrás una mejor fotografía.
Otra forma de evitar fotografías sobreexpuestas tomadas con el móvil es reducir manualmente el tiempo de exposición, si es posible.
¿Ya probaste todo eso y las fotos siguen viéndose bastante regulares? Incluso con el tiempo de exposición correcto y un buen enfoque, las fotos de la luna tomadas con el celular no son muy buenas y a menudo no capturan bien los detalles.
Esto se debe al diseño de las cámaras de los celulares.
Imagen derecha: ¿Tienes algunas fotos parecidas en tu galería? M. J. I. Brown, CC BY
Una vista panorámica
Los teléfonos son excelentes para tomar fotos de objetos cercanos (¿Alguien quiere selfies?) y de paisajes extensos. Por ejemplo, algunos teléfonos pueden fotografiar el horizonte desde el norte hasta el este, lo que supone un campo de visión de 90 grados.
Lamentablemente, la luna (que ocupa apenas medio grado en el cielo) se pierde en la imagen. Esto se debe a las decisiones de diseño que permiten integrar una cámara en un teléfono móvil estándar.
Las cámaras y los telescopios enfocan la luz proveniente de distintas direcciones sobre detectores, ya sean las antiguas películas fotográficas o los modernos sensores digitales con píxeles.
El nivel de detalle que se observa depende del tamaño de los píxeles y de la distancia focal; en el caso de una lente simple, esta es aproximadamente la distancia entre la lente y el detector.
Las lentes de las cámaras de los teléfonos tienen distancias focales de unos pocos milímetros, y los píxeles del sensor miden milésimas de milímetro. En un teléfono típico, cada píxel recibe luz con un ángulo de aproximadamente 0,02 grados; y dado que la luna tiene un diámetro de 0,5 grados en el cielo, su imagen termina teniendo solo 25 píxeles de ancho.
Una imagen de tan solo 25 píxeles de ancho no tendrá mucho detalle. El software de la cámara del teléfono puede añadir más píxeles, intentar enfocar la imagen o interpolar para añadir píxeles, pero esto no añadirá detalle real a tu foto de la luna.
Acercar y alejar
La solución obvia es hacer zoom para obtener una imagen más detallada de la luna.
En las cámaras convencionales, esto se logra con un objetivo zoom, cuya distancia focal se puede aumentar (por ejemplo, de 50 mm a 200 mm). Sin embargo, en los teléfonos, el zoom suele ser digital (por software), por lo que la distancia focal física permanece invariable. Por lo tanto, tu decepción continuará.
Imagen derecha: Los teléfonos móviles pueden tomar excelentes fotos de la luna cuando se usan con telescopios. Crédito: M. J. I. Brown, CC BY
Sin embargo, hay una solución. ¿Por qué limitarse a la lente de la cámara del teléfono?
Los teléfonos pueden tomar fotografías con telescopios. Apunta un telescopio a la luna, coloca el teléfono con cuidado sobre el ocular y podrás obtener una foto sorprendentemente buena. Esto se debe a que has utilizado el aumento del telescopio para multiplicar la distancia focal de tu cámara.
En lugar de una distancia focal de 6 mm, podrías trabajar con 300 mm. En lugar de 25 píxeles, podrías tener 1.250. Ahora puedes obtener increíbles fotos de la luna.
La fotografía con el móvil usando telescopios se ha popularizado enormemente en los últimos diez años. Incluso puedes conseguir abrazaderas especiales para sujetar el teléfono de forma segura al telescopio.
¿Y si no tienes un telescopio a mano? Pues bien, en lugar de intentar acercar la imagen, intenta alejarla. Recuerda que los teléfonos son estupendos para captar vistas panorámicas.
Puede que tu teléfono no sea el mejor para fotografiar la luna, pero sí puede tomar excelentes fotos de la Vía Láctea. Y si tienes suerte, podrás fotografiar visitantes poco comunes como cometas brillantes o auroras boreales.








